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Vápers de comunión y camellos de 12 años en Alzira: así funciona el trapicheo entre menores

El consumo de vapeadores entre menores preocupa cada vez más en los centros educativos de Alzira, donde los técnicos alertan de una edad de inicio cada vez más temprana. Fotografía: E.P.

La Unidad de Prevención Comunitaria destapa circuitos ilegales en redes sociales y una alarmante normalización familiar que anticipa la edad de inicio en los hábitos de consumo

Un regalo de primera comunión que echa humo. Lejos de ser una anécdota lejana, la estampa de un menor estrenando un váper como obsequio de celebración empieza a repetirse en las calles de Alzira, donde las familias a menudo quitan hierro al asunto porque ven estos dispositivos como algo inofensivo. Esa normalización en casa es, precisamente, el primer gran muro con el que chocan los expertos de la calle.

La Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA), integrada ahora en el área de Salud Pública del Ayuntamiento, lleva meses a pie de calle y en los institutos con los programas PsicoSalut, Jovenestar o la campaña “Escoltem però no jutgem. T’ajudem”. Y el diagnóstico que manejan no es precisamente optimista: el consumo de drogas y conductas de riesgo se ha adelantado de forma alarmante, rozando ya a chavales que ni siquiera han cumplido los doce años.

Del ‘patio’ a las redes: así funciona el trapicheo entre iguales

Lo que más inquieta a los técnicos municipales y al Agente Tutor de la Policía Local no es solo que se fume, sino cómo llega el producto a los menores. Los vapeadores que consumen los chavales no pisan los canales legales.

El circuito opera a través de Instagram o TikTok. Pequeños grupos se juntan, hacen un pedido online masivo de mil dispositivos — cargados habitualmente con grandes dosis de nicotina — a unos diez euros la unidad, y montan su propio negocio en el recreo. Los revenden a doce o catorce euros. La figura clásica del camello ha mutado: ahora el traficantito es un chaval de doce, trece o catorce años que le vende el váper a un niño de diez y, en cascada, este se lo acaba pasando a otro de ocho.

Una tormenta perfecta en las aulas

Esta proliferación del vapeo corre en paralelo a la irrupción de nuevas modas preocupantes, como las bolsitas de nicotina que los jóvenes se colocan bajo el labio, sumadas a los habituales quebraderos de cabeza digitales como la adicción a las redes o el consumo precoz de pornografía.

Desde los centros educativos de Alzira insisten en que la situación está desbordada. Los institutos lidian a diario con una mezcla compleja de acoso escolar, ansiedad y problemas de salud mental con recursos que muchas veces se quedan cortos. Los departamentos municipales recuerdan que a los equipos docentes se les acumulan los frentes y las incidencias de todo tipo, por lo que el ayuntamiento tiene que volcarse para echar una mano directa en las aulas.

Un problema comarcal que enciende las alarmas en la Ribera

Lo que ocurre en Alzira no es un caso aislado, sino el reflejo de un tsunami que preocupa profundamente a los servicios de prevención y ayuntamientos de toda la comarca de la Ribera Alta y el territorio valenciano.

Aunque cada municipio afronta la realidad con sus propios recursos a través de las UPCCA, los técnicos coinciden en que la precocidad en el consumo de vapeadores y la normalización social de estos dispositivos se han convertido en el principal quebradero de cabeza en los centros educativos de la zona, desbordando unos patrones de inicio que hace apenas unos años se retrasaban mucho más en el calendario.

Buscando soluciones desde abajo

Para poner negro sobre blanco ante esta rápida evolución de los hábitos juveniles, la UPCCA ya ha puesto en marcha los cimientos del nuevo Plan Municipal de Prevención de Adicciones 2026-2029.

El plan toma como base los datos generales del Ministerio de Sanidad —como ese preocupante 74,3% de jóvenes que ya ha probado el alcohol— para bajarlos a la realidad local de Alzira. Para que la hoja de ruta no se quede en un despacho, el consistorio mantiene abiertos hasta el mes de octubre sendos cuestionarios ciudadanos dirigidos a vecinos y profesores. El objetivo es escuchar de primera mano a la comunidad para blindar las calles y los colegios de una precocidad que avanza más rápido que los recursos disponibles.


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