La Guardia Civil investiga si el hijo ocultó la muerte para seguir cobrando la pensión del anciano, cuyo cuerpo fue hallado momificado en la vivienda
La tranquilidad de la urbanización Les Plantaes, en Vilamarxant, se ha visto alterada por un caso difícil de imaginar. Un hombre de 58 años habría convivido durante unos siete meses con el cadáver momificado de su padre, de 90, en una vivienda de campo mientras presuntamente ocultaba su fallecimiento para continuar percibiendo la pensión del anciano.
Siete meses tras la puerta
Según ha publicado Las Provincias, el cuerpo permanecía en el interior de la vivienda donde ambos residían y habría sido ocultado tras una puerta y una ventana selladas con cinta adhesiva. La Guardia Civil mantiene abierta una investigación para aclarar las circunstancias de la muerte y lo ocurrido durante los meses posteriores.
El cadáver fue localizado en avanzado estado de momificación y, según la información conocida hasta el momento, no presentaba signos visibles de violencia. La investigación trata ahora de determinar cuándo falleció exactamente el hombre y si su hijo ocultó deliberadamente la muerte para seguir teniendo acceso a la pensión. La instrucción está en manos del juzgado de guardia de Llíria.
La noticia ha causado un fuerte impacto entre los vecinos de Les Plantaes. Durante los meses anteriores al hallazgo, algunos residentes veían con frecuencia al hijo desplazarse desde la urbanización hasta el casco urbano con un pequeño carro de la compra, sin sospechar lo que presuntamente ocurría dentro de la vivienda.
Una casa apartada
La vivienda se encuentra en una parcela de aspecto descuidado, rodeada de vegetación y con una construcción de bloques de hormigón sin terminar. Según la descripción recogida por LAS PROVINCIAS, en el porche había enseres antiguos, sillas de plástico y diferentes objetos acumulados.
Ese escenario ha quedado ahora ligado a una investigación que deberá reconstruir cerca de 200 días de convivencia en circunstancias excepcionales. La principal incógnita es determinar si el fallecimiento se produjo de forma natural y, sobre todo, qué ocurrió después.
El hombre de 58 años pasó este miércoles a disposición del juzgado de guardia de Llíria. Las pesquisas continúan abiertas para esclarecer si existió un intento deliberado de ocultar la muerte del anciano y si detrás de esa decisión estuvo el supuesto cobro de su pensión.
Mientras avanza la investigación, Les Plantaes trata de asimilar un episodio que había permanecido completamente oculto a pocos metros de otras viviendas. Lo que durante meses parecía simplemente la rutina solitaria de uno de sus vecinos ha terminado convirtiéndose en el centro de un caso judicial que todavía tiene importantes preguntas por responder.
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