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La resiliencia tecnológica europea exige más inversión en redes críticas

Europa requiere una inversión de 475.000 millones de euros hasta 2035 para completar el despliegue de redes móviles 5G y recuperar su liderazgo en el ámbito digital, según el último informe de GSMA Intelligence. Con las condiciones actuales, los operadores europeos solo podrían movilizar 270.000 millones, lo que deja una brecha de 205.000 millones de euros.

Parte de esta brecha se concentra en áreas vinculadas directamente con la resiliencia tecnológica. Aproximadamente la mitad, unos 104.000 millones de euros, sería necesaria para extender el 5G a grandes corredores de transporte, mientras que otros 35.000 millones se destinarían a alcanzar plena cobertura poblacional.

El análisis también detalla que 38.000 millones de euros serían necesarios para fortalecer la resiliencia de las redes y 28.000 millones más para habilitar servicios basados en inteligencia artificial. “El 5G avanzado no es solo una mejora de velocidad para el consumidor, sino una infraestructura esencial para la industria, defensa, movilidad y servicios digitales de próxima generación”, subraya el informe.

En Europa, el despliegue del 5G standalone, que incluye redes privadas, edge computing y conectividad satelital, apenas alcanza al 2% de la población, frente al 80% en China y cerca del 50% en India. Esta situación evidencia la necesidad de acelerar la inversión en tecnologías críticas para garantizar la autonomía tecnológica del continente.

Brecha de inversión

La dependencia tecnológica de Europa ha sido objeto de debate, especialmente tras un reportaje del Financial Times que analiza cómo cambiaría la vida cotidiana en el continente si no se tuviera acceso a servicios digitales estadounidenses como Gmail, Google Maps o Facebook. Según la GSMA, la autonomía tecnológica no solo requiere alternativas a estas aplicaciones, sino también el desarrollo de infraestructuras críticas.

Telefónica, una de las principales compañías de telecomunicaciones europeas, está liderando iniciativas en este ámbito. La empresa ha anunciado proyectos en áreas como cloud, edge computing, 5G crítico, satélites, drones, ciberseguridad y tecnologías cuánticas para reforzar las capacidades estratégicas de Europa en un momento de creciente preocupación por su dependencia tecnológica.

Entre los principales proyectos destaca EURO-3C, un consorcio impulsado junto a la Comisión Europea y que reúne a más de 70 entidades del continente. Este proyecto busca desplegar una infraestructura federada de telecomunicaciones, edge, cloud e inteligencia artificial con más de 70 nodos en 13 países europeos, orientados a sectores clave como transporte, energía, salud y seguridad pública.

Además, Telefónica ha participado en más de 15 ejercicios operativos de conectividad crítica en el marco de la OTAN. Estas redes privadas y seguras son esenciales para operar en escenarios sin conectividad convencional o donde esta puede verse comprometida. También ha firmado un acuerdo con Sateliot para ampliar la cobertura en zonas remotas y marítimas, apoyando servicios críticos de seguridad y defensa.

Tecnología cuántica y resiliencia

El proyecto Quantum Telco, anunciado por Telefónica, busca ayudar a las empresas a migrar hacia estándares resistentes a futuras amenazas cuánticas. Este avance se suma al debate europeo sobre inteligencia artificial, que plantea la necesidad de gigafactorías de IA para dotar al continente de mayor capacidad de cálculo y avanzar en redes avanzadas, centros de datos eficientes y ciberseguridad.

Europa sigue rezagada frente a EEUU y China en escala, capacidad de cómputo, desarrollo de chips y distribución global. Aunque existen actores relevantes como Mistral en el ámbito de la inteligencia artificial, el continente aún enfrenta desafíos significativos para alcanzar a los líderes mundiales.

La resiliencia tecnológica europea, según el informe de GSMA, no se construirá únicamente con nuevas aplicaciones, sino con redes capaces de operar en situaciones de crisis, procesar datos cerca del territorio, proteger comunicaciones sensibles y conectar sectores estratégicos en entornos complejos.

Propuestas regulatorias

El informe plantea tres palancas clave para incentivar la inversión en tecnología: favorecer una mayor consolidación en los mercados, avanzar hacia una gestión más eficiente del espectro y corregir las asimetrías regulatorias que limitan el crecimiento de ingresos de los operadores.

Un marco regulatorio más equilibrado entre los actores del ecosistema digital permitiría desbloquear nuevas inversiones en redes, mejorar la competitividad del sector y acelerar la innovación tecnológica en Europa. Según GSMA, esto es esencial para que el continente recupere su liderazgo digital y garantice su soberanía tecnológica frente a las potencias mundiales.


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