El aumento del 52% de plazas MIR no corrige el déficit de médicos en especialidades y territorios clave según el Instituto Coordenadas
El examen de MIR (Médico Interno Residente), principal vía de acceso a la formación médica especializada en España, ha experimentado una profunda transformación durante la última década. El aumento de plazas, la evolución de la prueba y los cambios en la adjudicación de número de orden han ampliado la capacidad formativa del Sistema Nacional de Salud, pero no han corregido el desequilibrio entre las preferencias de los aspirantes y las necesidades del sistema sanitario del país, según un análisis realizado por un grupo de expertos del Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada (ICGEA).
El estudio, que abarca las once convocatorias celebradas entre enero de 2016 y enero de 2026, señala que el número de plazas de Medicina ha pasado de más de 6.000 a superar las 9.200, un incremento del 52%. El número de admitidos también ha crecido, aunque a menor ritmo. La relación de aspirantes admitidos por plaza ha descendido de 2,04 en 2016 a 1,81 en 2026. Esta menor presión agregada no elimina la competencia por las especialidades, hospitales y ciudades más demandados, ya que el número de orden continúa determinando las opciones de elección.
Dermatología, Cirugía Plástica, Cardiología y Oftalmología suelen agotarse con números de orden relativamente bajos. En el extremo contrario, Medicina Familiar y Comunitaria ha concentrado la mayor parte de las vacantes de los últimos años. En 2022 quedaron sin adjudicar 217 plazas de Medicina, de las que 200 correspondían a esta especialidad. En 2025 se logró adjudicar toda la oferta inicial, incluidas las 2.500 plazas de Medicina Familiar y Comunitaria. Sin embargo, las renuncias posteriores, la falta de incorporación y el abandono de determinados destinos muestran que sigue existiendo una dificultad estructural para atraer y retener profesionales.
“El problema resulta especialmente relevante ante el envejecimiento de la población y el previsible aumento de la cronicidad, la dependencia y la pluripatología. Este escenario incrementará la necesidad de profesionales en Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna, Geriatría, Rehabilitación y otras áreas vinculadas con la continuidad asistencial. No se trata solo de alargar la vida, sino de que esta sea funcional”, apunta Jesús Sánchez Lambás, vicepresidente ejecutivo del Instituto Coordenadas.
La evolución de la oferta ha coincidido con importantes cambios en la estructura de la prueba. En 2016, el examen estaba compuesto por 225 preguntas con 10 de reserva y tenía una duración de cinco horas. Desde 2022 consta de 200 preguntas y 10 de reserva, que los aspirantes deben resolverse en cuatro horas y media. Más allá de la extensión, en la prueba han ganado peso los casos clínicos, la interpretación de imágenes y pruebas diagnósticas y la toma de decisiones bajo presión de tiempo.
Esto, unido a la ausencia de un temario cerrado incrementa la complejidad del examen que puede incorporar preguntas de cualquier área de la Medicina y contenidos transversales relacionados con estadística, prevención, comunicación clínica o gestión sanitaria, entre otros. “Esta evolución ha reducido la eficacia de los modelos de preparación basados exclusivamente en la memorización. El dominio de los conocimientos continúa siendo imprescindible, pero debe complementarse con entrenamiento práctico, simulacros completos, tareas de gestión del tiempo y análisis sistemático de los errores”, afirma Sánchez Lambás.
En este escenario, señala que los simulacros realistas, la identificación individual de áreas de mejora y el seguimiento de la evolución del estudiante se han convertido en elementos centrales. Las nuevas herramientas digitales permiten analizar el rendimiento y adaptar la planificación, aunque su utilidad depende de la existencia de un criterio docente y de un acompañamiento adecuado.
Dentro de este contexto de transformación, el Instituto Coordenadas destaca el modelo de MIR Asturias, que ha mantenido durante los últimos diez años resultados superiores al de otras instituciones. En términos de probabilidad, durante la década analizada los alumnos de MIR Asturias presentaron un 11% de posibilidades de situarse entre los mil primeros, frente al 6% de los no alumnos. En el grupo de los cinco mil primeros, la probabilidad media fue del 52%, frente al 34% del resto de los aspirantes. Además, la mediana del número de orden de MIR Asturias se sitúa en torno al puesto 5.000, frente al 7.156 de los demás aspirantes. Los resultados también muestran que en los últimos diez años MIR Asturias ha situado una media anual de tres alumnos entre los diez primeros, 30 entre los cien primeros y 262 entre los mil primeros números de orden.
“Estos datos reflejan que, en un examen en el que el número de orden determina las posibilidades de elección, la preparación estructurada y el seguimiento del rendimiento pueden influir de forma relevante en el resultado”, concluye Sánchez Lambás. En este sentido, apunta el Instituto Coordenadas, el modelo de MIR Asturias integra el entrenamiento de la estrategia de examen con simulacros periódicos, la interpretación de resultados, la gestión de la presión con acompañamiento psicológico y emocional, y la orientación de los futuros residentes en la elección de plaza, uno de los momentos más determinantes de su carrera profesional.
Los campamentos de verano tecnológicos impulsan una nueva manera de aprender creando tecnología en lugar…
Relojes con historia, modelos descatalogados y diseños difíciles de encontrar ganan protagonismo en el mercado…
Inversión significativa en el sistema de salud de Alcoy La Conselleria de Sanidad ha anunciado…
Movistar, reconocida como la red móvil con mejor cobertura y experiencia global de España en…
Les Arts Abre la Venta General de EntradasEl Palau de les Arts Reina Sofía comienza…
La Generalitat pone en valor 70 museos En un importante evento celebrado, la consellera de…
Esta web usa cookies.