La detonación lanzó fragmentos del monumento a varios metros y obligó a reforzar la vigilancia del perímetro sin que se registraran heridos
La quema de la falla Doctor Olóriz-Arzobispo Fabián y Fuero comenzó con un sobresalto que rompió la normalidad del acto. Lo que debía ser el inicio controlado del fuego terminó convirtiéndose en una explosión que sorprendió a los asistentes y generó momentos de tensión.
Explosión inesperada
El incidente se produjo en el momento en el que el monumento entró en contacto con la traca preparada para iniciar la cremà. En lugar de prender de forma progresiva, la estructura reaccionó con una fuerte detonación que alteró el desarrollo previsto del acto.
Las imágenes del momento muestran cómo varios fragmentos del monumento, elaborados en corcho blanco, salieron despedidos a cierta distancia. La escena generó inquietud entre los asistentes, que no esperaban una reacción de ese tipo en un evento habitualmente controlado.
A pesar de lo aparatoso del estallido, no se registraron heridos. Algunas personas recibieron pequeñas pavesas en la ropa, sin consecuencias personales, quedando el suceso en un susto considerable.
Fallo en la ignición
Este tipo de incidente, conocido como “rebentà” en el ámbito fallero, se produce de forma ocasional durante la cremà de los monumentos. Suele estar relacionado con un desequilibrio en los elementos que intervienen en la combustión.
Entre las causas más habituales se encuentran un exceso de material explosivo utilizado como acelerante o un sistema de ignición que no permite liberar correctamente la presión generada. En esos casos, en lugar de arder de forma progresiva, la estructura puede estallar.
El suceso no impidió continuar con la cremà, aunque sí obligó a mantener la atención en el perímetro de seguridad. Este tipo de episodios, poco frecuentes, ponen de relieve la importancia de los protocolos técnicos en actos festivos de gran afluencia.
- Te recomendamos -






