El antiguo Hotel Reconquista de Alzira renacerá convertido en un bloque de pisos
El centro de Alzira está a punto de despedirse de uno de sus edificios más degradados. El antiguo Hotel Reconquista, un inmueble que fue referente en la ciudad pero que lleva cerrado y en estado de abandono desde el año 2015, va a ser rehabilitado por completo. Tras años en los que la fachada ha tenido que estar protegida por mallas para evitar accidentes con los viandantes, una plataforma de inversión ha comprado el edificio para darle un giro total a su destino y convertirlo en viviendas.
Una reforma para traer nuevos vecinos al centro
El proyecto consiste en transformar las viejas habitaciones del hotel en 52 viviendas residenciales. A diferencia de otros planes anteriores que no llegaron a cuajar, esta vez la apuesta es crear pisos para gente que quiera vivir de forma permanente en el corazón de Alzira. Con una inversión prevista de 7 millones de euros, la obra servirá para sanear una estructura que ha sufrido el paso del tiempo y el vandalismo, recuperando así la actividad en una zona donde la oferta de vivienda nueva es escasa.
La intención de los promotores es aprovechar la estructura actual pero modernizándola por completo. El cambio no solo es estético, sino funcional: se busca que el edificio deje de ser un problema de seguridad y pase a ser un motor para las calles de alrededor. Al ser una rehabilitación integral, los plazos de ejecución son más cortos que los de una obra nueva, lo que permitirá que el edificio cambie de cara en poco más de un año y medio.
Desde la empresa responsable, Hausera, explican que se fijaron en este inmueble por su ubicación estratégica y por la necesidad de vivienda que hay en la provincia. Su modelo de trabajo se basa precisamente en eso: detectar edificios que están fuera del mercado o abandonados y reformarlos para que vuelvan a ser útiles para la ciudad, evitando que el centro se vacíe o se deteriore.
Piscina, gimnasio y zonas para el teletrabajo
Lo que más llamará la atención de este nuevo bloque de pisos son los servicios que incluirá para los residentes. El proyecto no se limita a las viviendas, sino que incorpora zonas comunes que son difíciles de encontrar en los edificios antiguos del centro de Alzira. Entre estas novedades destacan una piscina, un gimnasio para los propietarios y plazas de garaje, algo fundamental para aliviar los problemas de aparcamiento en la zona.
Además, el edificio contará con un espacio de coworking, una zona de trabajo compartida pensada para quienes trabajan desde casa y necesitan un despacho profesional sin salir de su bloque. Esta mezcla de servicios busca atraer a gente joven y profesionales que quieren vivir en una zona con servicios, pero en un edificio que ofrezca las comodidades de las urbanizaciones de las afueras.
La idea es que estas 52 familias den una nueva vida al barrio. La llegada de nuevos residentes supone un impulso directo para las cafeterías, comercios y negocios de proximidad que llevan años conviviendo con un edificio fantasma en la acera de enfrente. El proyecto pretende, en definitiva, que el centro gane en seguridad y en ambiente vecinal.
Un impulso para la regeneración urbana de Alzira
Este movimiento empresarial llega en un momento en el que la demanda de vivienda asequible es alta en toda la Comunidad Valenciana. Al rescatar un edificio ya existente, se evita el consumo de suelo nuevo y se mejora la estética de la ciudad sin necesidad de expandir el casco urbano. Es una forma de reciclaje inmobiliario que permite aprovechar lo que ya está construido pero dándole una utilidad real para el año 2026.
La financiación de la obra ya está cerrada y proviene de una comunidad de inversores que apuesta por proyectos de regeneración urbana. Esto garantiza que la reforma tenga el pulmón financiero necesario para llevarse a cabo de forma ágil, sin los parones que a veces sufren las promociones inmobiliarias tradicionales. Con esta operación, se cierra un capítulo de casi diez años de incertidumbre sobre el futuro del emblemático hotel.
En los próximos meses, los vecinos de Alzira empezarán a ver movimiento de obras en la zona. El objetivo final es que, para cuando terminen los 16 meses de plazo previstos, el antiguo Reconquista haya dejado de ser noticia por su mal estado para convertirse en uno de los edificios más modernos y habitados del centro de la ciudad.
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