De los TAC a modelos 3D personalizados que acompañan al cirujano antes, durante y después de la operación.
Madrid, 10 de febrero de 2026.- Operar hoy una cirugía compleja sin planificación avanzada es como conducir por una ciudad desconocida sin navegador. Durante años fue habitual basarse en la experiencia del cirujano y en imágenes médicas en dos dimensiones revisadas antes de entrar en el quirófano. Hoy, ese enfoque empieza a quedarse corto.
Un ejemplo claro es la cirugía de resección de tumor pulmonar realizada con el robot Da Vinci, donde la planificación quirúrgica acompaña al cirujano directamente dentro de la consola del robot, funcionando como un auténtico GPS quirúrgico durante toda la intervención.
En procedimientos como la resección anatómica de los segmentos S1, S2 y S3 del lóbulo superior izquierdo por una lesión en vidrio deslustrado —realizada mediante cirugía robótica asistida (RATS) con reconstrucción 3D—, la planificación permite visualizar con precisión arterias, venas y bronquios segmentarios incluso mientras se está operando.
“La reconstrucción facilita la identificación de estructuras clave, incluso durante la cirugía, con visualización del modelo directamente en la consola”, explica el Dr. Baltasar Liebert Álvarez, cirujano torácico del Hospital Universitario La Paz.
Mucho antes de entrar en el quirófano
Cuando se habla de planificación quirúrgica, muchas personas piensan en un paso previo a la operación o en modelos 3D llamativos. Sin embargo, la planificación avanzada es un proceso continuo que empieza mucho antes y no termina cuando acaba la cirugía.
Todo comienza con pruebas de imagen como el TAC o la resonancia magnética. En este punto, el trabajo de Radiología es esencial para entender qué ocurre dentro del cuerpo del paciente. A partir
de esas imágenes, los equipos médicos transforman los datos en información útil para decidir cómo operar de la forma más segura y eficaz.
La planificación no es un documento que se consulta una sola vez. Es una herramienta viva que acompaña al equipo médico antes, durante y después de la intervención. Según el Dr. Liebert Álvarez sirve para anticipar riesgos, elegir el mejor abordaje quirúrgico y asegurar que todos los profesionales implicados comparten la misma información y estrategia.
La misma información, en cualquier dispositivo
Una de las claves de este enfoque es que la planificación quirúrgica avanzada desarrollada por ISP-XR no depende de un dispositivo concreto.
La misma información clínica puede consultarse en distintos momentos y formatos: en una tablet durante la reunión previa del equipo, en un smartphone para una revisión rápida, en gafas de realidad extendida para explorar la anatomía en tres dimensiones o directamente en la consola de un robot quirúrgico.
“Así, si durante la operación surge una duda —por ejemplo, la proximidad de un vaso sanguíneo, un nervio o una estructura crítica—, podemos acceder de inmediato al modelo del paciente y confirmar la decisión más segura”, sostiene el doctor.
Menos improvisación, más seguridad
El especialista afirma que, en la práctica, esto significa algo muy concreto: antes de la primera incisión, la anatomía del paciente ya ha sido estudiada al detalle. El equipo ha explorado el modelo en 3D, ha analizado los posibles riesgos y ha consensuado la estrategia quirúrgica.
Cuando comienza la intervención, no se improvisa. Se ejecuta un plan que ya ha sido comprendido y validado. “La planificación sigue ahí, disponible en todo momento, como una referencia constante”, afirma el cirujano.
La planificación quirúrgica avanzada aporta ventajas claras a distintos niveles:
- Para el paciente, cirugías más seguras, previsibles y con mejores resultados.
- Para los equipos médicos, menos presión en los momentos críticos y una mejor coordinación.
- Para los hospitales, un uso más eficiente del quirófano, mayor calidad asistencial y trazabilidad completa del proceso, que además será obligatoria en Europa a partir de mayo de 2026.
- Para el sistema sanitario y las aseguradoras, menos complicaciones, menos reingresos y un menor coste por intervención.
Según Jorge Magaña, CEO de ISP-XR, la planificación quirúrgica avanzada permite ordenar la complejidad inherente a la cirugía moderna. Lejos de sustituir al profesional, refuerza su trabajo y mejora la coordinación del equipo. Además, no debe entenderse como un elemento tecnológico accesorio, sino como un pilar estructural para una atención más segura, eficiente y sostenible.
“En la cirugía del siglo XXI, la toma de decisiones clave ocurre antes de la primera incisión”, concluye.
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